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  • Rocío Optimiscoaching

LA MOTIVACIÓN: El tesoro más buscado

Actualizado: 21 de dic de 2018


La mayoría de las personas aseguran que no cumplen sus objetivos por falta de motivación entre otras razones pero esta es, sin duda , la más asidua. La necesidad de motivación es lo que más encuentro en mis sesiones y en las personas con objetivos que he conocido a lo largo de mi vida.

He observado que la palabra “motivación”, más allá de la definición que da la RAE, tiene diferentes interpretaciones a nivel popular. En mis sesiones, cuando me hablan de motivación, siempre les pregunto qué significa exactamente para ellos.

Hace poco, hice una encuesta por Instagram y ahí pude volver a comprobarlo: aunque había excepciones pero, en general, se podría decir que popularmente se asocia la falta de motivación con la “falta de ganas”, sin embargo, la RAE no expone este significado.




¿ Qué es entonces estar motivado ? ¿ No es lo mismo que tener ganas de hacer algo?



No, no es lo mismo. Nos hemos acostumbrado a decir “no estoy motivado” en vez de “no tengo ganas” para que no quede tan “irresponsable” pero sí que lo es. Es una falta de responsabilidad con la causa, con el motivo de tu objetivo.




La palabra MOTIVACIÓN proviene del latín (motivare) y es una unión de las palabras MOTIVO + ACCIÓN. Es decir, el motivo tiene que ser lo suficientemente importante para ti como para llevarte a la acción, aunque no tengas ganas.


La motivación conlleva un COMPROMISO.

Estar motivado implica hacer lo que tengo que hacer aún cuando no tengo ganas porque el motivo de por qué lo hago es más fuerte que mis ganas. Esta definición de lo que es estar motivado incluye el punto 2 y 3 de la RAE (el 1 ya sabemos que es la substantivación del verbo que es sinónimo de animar o dar una razón).


La motivación sería lo que algunos llaman “fuerza de voluntad” para describir esa fuerza interna que te lleva a hacer lo que quieres aunque no tengas ganas, pero igualmente solemos usar de forma equivocada “no tengo fuerza de voluntad” cuando realmente lo que no tenemos es ganas y nos falta compromiso, puesto que “LA FUERZA DE VOLUNTAD ES EL COMPROMISO CON NUESTRO OBJETIVO”.


Lo que quiero decir con todo esto es que estamos usando “motivación” y “ fuerza de voluntad” cuando, en la mayoría de los casos, nos referimos al compromiso, aunque no queramos verlo.


Si lo que esperas es tener siempre ganas para hacer algo que te propongas, mejor no te propongas nada.


Uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida:

“Si de verdad es lo que quieres, ponte a hacerlo aunque no tengas ganas, las ganas ya vendrán”.

Buscamos la “motivación” para, por ejemplo, ir al gimnasio. Piensa en alguien que conozcas que vaya al gimnasio de forma regular. ¿Crees que siempre tiene ganas de ir? Pregúntale y , si te dice que sí , le dices de mi parte que se deje de postureo. Entonces, ¿ por qué sigue yendo aún sin ganas? Muy fácil, porque tiene un motivo con el que está COMPROMETIDO, ya sea para presumir en las redes sociales, para sentirse aceptados o simplemente para gustarse más a sí mismo y/o ganar en salud, pero eso ya es otro tema ;-)


¿Hay personas motivadas sin ganas? Sí, sin ganas, porque realmente están "enamorados/as" del motivo y , al igual que en las parejas, el amor requiere de un compromiso si queremos mantenerlo. En definitiva, porque el fin es más importante que las ganas.


Si no encuentras la manera de mantener el compromiso, quizás el motivo no es tan importante como crees.

Siguiendo con el ejemplo del gimnasio, nuestra lógica nos dice que las ganas deberían surgir del motivo por el que quieres ir a entrenar , pero ¿qué pasa cuando no es así? Ahí es cuando entras en ese sentimiento contradictorio y de lucha interna de “quiero pero no tengo ganas, no tengo motivación”. Y como la “motivación" no está hoy, pues no vas al gimnasio. Y entonces te sientes frustrado, desganado o lo disfrazas con un “me merezco un descanso” que no te crees ni tú. Claro que te mereces descansos cada cierto tiempo, pero seguramente no cuando te lo estás diciendo y lo sabes. A veces intentamos creernos nuestras propias mentiras y después nos preguntamos por qué nos sentimos frustrados. No entendemos que lo único que nos falta es compromiso con nosotros mismos.


Si has estudiado una carrera por vocación o conoces a alguien que la haya estudiado, sabrás que uno no madruga diciendo “¡yuju! ¡Qué ganas de ponerme a estudiar!”. Y si alguna vez te has puesto a dieta para bajar de peso también sabrás que normalmente te apetece más una pizza que un plato de verduras con semillas de chía pero sabías que, si querías llegar a tu meta, no podías escuchar a “las ganas” y tu motivación era tu objetivo que te daba esa fuerza interior para hacer las cosas bien.


Todo camino hacia un objetivo va a tener partes que no te gusten, por eso es primordial valorar si de verdad estás dispuesto a pagar el precio de un objetivo y comprometerte con él.


Es importante preguntarte "para qué" quieres conseguir tal cosa y ser sincero/a contigo mismo/a antes de empezar a recorrer el camino.



Como decía Picasso : “Que la inspiración te pille trabajando".

Pablo Ruiz Picasso estaba comprometido con su arte y estaba enamorado del hecho de terminar una obra. Si dijo esta magnífica frase seguro que fue porque tampoco tenía siempre ganas de ponerse a pintar y... ¡menos mal que no se dejó llevar por las ganas! Lo que se hubiera perdido él y nosotros también.


Cuando no tengas ganas, visualízate con tu objetivo conseguido y siéntelo intensamente y, si de verdad te ilusiona esa visión, si de verdad sientes que realmente eso es lo que quieres pero sigues sin actuar por no tener ganas, entonces lo único que te falta es compromiso contigo mismo, responsabilidad.


MOTIVACIÓN = OBJETIVO QUE ME ILUSIONA + COMPROMISO.


Las ganas son pasajeras, solo la motivación ( bien entendida ) te hará llegar a la meta. Tú decides, tú eliges.

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